sábado, 27 de diciembre de 2014

La cámara y la fotografía

Mucha gente cree, que solo con una cámara "buena" te pueden salir resultados perfectos, que da igual si entiendes de fotografía como si no, pero están muy equivocados. Desde mi punto de vista y tras años y años haciendo fotografías de todo tipo y con todo tipo de dispositivos he llegado a la conclusión que una buena fotografía no se basa solo en el tipo de cámara que uses, si no en el sentimiento y conocimiento de percepción al individuo u objeto que quieras captar. Eso no quita duda a que si usas una cámara que te cuesta el sueldo de tu trabajo de un año entero no te haga unas fotos impresionantes. Pero una foto no se basa solo en la calidad o en el dinero empleado en ella, sino en lo que transmite, después de tantos años metida en este mundo, cada vez que veo una foto puedo meterme en ella, puedo sentir los sentimientos que atrae, tanto tranquilizadores como perturbadores. A continuación hay una fotografía hecha por mí en la playa de Peñíscola, no puedo remediar cada vez que la observo teletransportarme al mismo lugar, sentir el aire del mar en pleno agosto, el sonido del mar, la tranquilidad, la paz... Cada uno puede sentir en una foto todo o nada, yo por ejemplo hay fotos que me resultan vacías que no me transmiten nada más que una simple foto, pero bueno allá cada uno, y quien adore la fotografía como yo entenderá estás palabras.






















Voy a poner por ejemplo otra foto para transmitir todo lo contrario a esta anterior. Esta foto la hice en Andorra, un sitio en mi opinión muy diferente a, en este caso, Peñíscola , no por eso es peor , al contrario diría yo, me transmitió mucha seguridad y comodidad a pesar de que cada cinco minutos estaba lloviendo o nevando. Esta foto la tomé en un momento clave ya que me percaté de que el árbol era lo más llamativo y voluminoso en aquel paisaje ya que todo estaba envuelto en niebla. Podría decir que fue una de mis mejores experiencias a pesar del tiempo ya que me encantaría viajar y recorrer el mundo poco a poco acompañada de mi cámara. Allí no había Internet, ya que al pasar la frontera entre España y Andorra los servicios de telefonía móvil te cobrarían más. Ir allí con mi familia me ayudo a desconectar y estar libre, al sentir el aire puro y limpio que se respiraba allí.






















Espero que hayáis llegado a la conclusión que no hace falta tener una cámara impresionante para tener buenos resultados donde se expresen tantos sentimientos e impresiones. Solo con tu imaginación y lo que quieres expresar en cada foto te basta para sentirte a gusto contigo mismo y mostrarle al mundo las maravillas que hay por ver.
Termino esta entrada emprendiendo mis historias en fotografías, quedan muchos lugares, sentimientos y fotografías que enseñar al mundo, ya que una imagen vale más que mil palabras. Nos vemos en la próxima entrada capturadores!

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